El penúltimo de mis hijos tiene 2 años recién cumplidos y sigue lactando felizmente. Es un bebé grande para unas cosas y para otras, es un niño pequeño…, el tema es que se ve grande cuando pide lactar y eso provoca que mucha gente se incomode, ojo que mencioné que se incomodan otras personas (no yo)… ¿porqué?, porque es algo que no vemos con frecuencia y que nos parece desconocido, digamos que en opinión de muchos no es normal…
Los que menos daño provocan con sus comentarios son aquellas personas que sin saber nada de lactancia opinan que la leche “ya no sirve” a partir de que el bebé cumple cierta edad, algunas personas van mas lejos haciendo comentarios personales y hasta hirientes sobre lo que se ha mal calificado como “lactancia prolongada”, es decir; la lactancia que va mas allá de los primeros 6 meses de edad del bebé. Por eso es importante dejar de hablar de tipos de lactancia: que si precoz, que si prolongada…, la lactancia es lactancia a cualquier edad y siempre sirve y aporta nutrientes.
Es verdad que la lactancia enfrenta siempre varias dificultades, entre las principales el rechazo cultural que causa en las sociedades industrializadas la imagen de un bebé mayor mamando; y la carga laboral de las madres que complica dar el pecho más allá de los 6 primeros meses de vida. Por ello resulta muy importante volver a normalizar la lactancia después de esa edad, así las empresas y la sociedad pueden tomar conciencia y respetar los derechos de la mujer que quiere amamantar a su hijo, incluso más allá de los seis meses recomendados inicialmente, ya que los beneficios para el niño y para la madre son muy importantes.
Nunca he dudado sobre los beneficios de seguir ofreciendo y dando el pecho a mis hijos mas allá de los 6 meses de edad, hoy les comparto algunas razones de porqué yo no considero que mi hijo NO está “demasiado grande” para tomar el pecho:
1. Los vasos entrenadores, las mamilas y la capacidad de mi bebé de 2 años para beber y comer además lactar, no tienen nada que ver con mi decisión de destetarlo. El destete natural sucede gradualmente y no de forma abrupta en un periodo razonable de tiempo, idealmente cuando el niño está listo (casi siempre a nivel emocional) sin que tenga que ver si ya puede tomar en vaso o comer otros alimentos. Incluso, si ponemos atención, la alimentación a partir de los 6 meses de edad es “complementaria” a la leche materna, no la sustituye, no la reemplaza y puede estar o no en la dieta del niño. El destete del ser humano sucede de manera natural (si no se interfiere) entre los 2.5 años y los 7 años de edad. Desafortunadamente esto no es lo que sucede normalmente con los niños pequeños, la lactancia simplemente no se considera necesaria en la dieta común del niño pequeño.
En el día a día, amamantar a mi niño de 2 años es de las cosas normales que hago, por eso y otras razones “normal” es de mis palabras favoritas alrededor de todo lo que se hace al ser madre o padre.
2.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia exclusiva hasta los 6 meses de edad del bebé, luego de ello recomienda introducir la alimentación “complementaria” y amamantar hasta los dos años o mas. Esta recomendación de salud que he seguido con mis otros dos hijos mayores ha representado no solo salud, apego y amor entre nuestra familia, sino hasta economía y una aportación a cuidar nuestra ecología porque no generamos residuos alimentarios con leche de fórmula.
3.- La lactancia no es solo nutrición, comida o bebida. Con los años que llevo lactando he podido comprobar que los bebés y los niños que lactan no piden leche solo cuando tienen hambre o sed, a veces la piden porque tienen un huequito, o porque están ansiosos, o nerviosos, o porque están llorando o se sienten amenazados o porque tienen sueño, o porque están aburridos o porque quieren un cariño, o porque se van a enfermar o se han enfermado, o porque sí, o porque hay leche… Así que la leche materna representa sí: comida y bebida, pero también confort, amor, consuelo, apapacho, apego, contacto corporal, visual… medicina. Amamantar puede ser infalible para detener un berrinche, o quitar un dolor o lograr que un niño concilie el sueño.
4.- Porque puedo y quiero. He amamantado a mis hijos en diferentes edades, en diferentes etapas y en diferentes circunstancias históricas de mi vida personal y siempre he sentido una gran amor al hacerlo y he aprendido mucho de ello, he podido y he querido.
5.- La lactancia me ha empoderado en mi maternidad. He maternado a través de la lactancia, es lo único que yo puedo darle a mis hijos y que nadie mas se los puede brindar.
6.- La leche materna es un alimento completo y nutritivo que no pierde propiedades con el paso del tiempo. A partir del primer año de lactancia, su contenido en grasa aumenta en relación a los primeros meses, de modo que sus propiedades son suficientes para satisfacer las necesidades de un lactante mayor y superiores a la leche fórmula o de vaca, un bebé de más de un año que toma el pecho obtiene aproximadamente un tercio de sus necesidades calóricas y proteicas diarias, además de una cantidad muy importante de vitaminas y minerales.
7.- Refuerza el sistema inmunológico del niño mayor. El sistema inmune de los humanos es inmaduro hasta los cinco años. Según el estudio The effects of breast-feeding on toddler health, los niños amamantados presentan una menor incidencia de infecciones que los alimentados artificialmente.
8.- Mantener más tiempo la lactancia materna representa beneficios de salud. Se ha constatado una menor incidencia de ciertos tipos de cáncer (como la leucemia infantil (Breastfeeding and Childhood Leukemia Incidence: A Meta-analysis and Systematic Review), de enfermedades metabólicas y autoinmunes, como la diabetes tipo 1. También se asocia con un mejor desarrollo emocional y psicosocial del niño. A mayor duración, se ha descrito una menor incidencia de maltrato infantil (Does Breastfeeding Protect Against Substantiated Child Abuse and Neglect?), una mejor relación con los padres en la adolescencia y una mejor salud mental en la vida adulta (Gender differences in the effect of breastfeeding on adult psychological well-being).
9.- Amamantar a un bebé es beneficioso también para la madre. A más tiempo total de lactancia, menor riesgo de diabetes tipo 2, cáncer de mama, cáncer de ovario, hipertensión arterial e infarto al miocardio (Cost Analysis of Maternal Disease Associated With Suboptimal Breastfeeding).
10.- La leche materna es para los humanos. No sobra recordar que somos los únicos mamíferos que bebemos leche de otra especie distinta a la nuestra y eso ya no nos extraña, sin embargo; dar de mamar a un bebé mayor, eso si que lo vemos extraño.
Muchas mujeres que amamantamos a niños mayores hemos sido cuestionadas sobre si esa leche les sirve o no o si caso, el niño “necesita” la leche materna. Lo que si acaso vale la pena explicar y compartir es que leche materna es mucho mas que solo “la leche”, es mas que sus valores nutrimentales y sus propiedades inmunológicas, es una elección de amor y de salud, es ante todo una elección y cuando se toma, hay que respetarla y ojalá: valorarla.
Karla Lara
by Karla Lara via Mama Natural - Información consciente sobre embarazo, nutrición, salud, medicina alternativa, maternidad, educación, espiritualidad, sexualidad y belleza, con Claudia Lizaldi y un grupo de expertos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario