“Elah mi Amor:
Llevamos varios días en el proceso de esperar que el trabajo de parto comience con toda su fuerza para que mi amada y deseada Elah llegue a este mundo.
Quiero compartirte lo maravillosos que han sido estos días pues tu alma se hace presente todo el tiempo, veo la letra E y corazones por todos lados, paso de la Fe y Confianza absolutas a un gran trabajo con mis miedos con el “espejo humeante” al cual Papá y yo hemos sido convocados varias veces durante este proceso, así es que han sido días alucinantes, de gran entrega, de soltar, de aprender, de crecer, de pasar pruebas, de abrazar la paciencia y la certeza, la perseverancia y la fe, que ya, desde antes de tu llegada al mundo Elah Rosario, nos estás regalando, te he sentido casi 9 meses en mi vientre, he gozado de la creatividad, de la alegría de los ataques de risa, de la salud plena y absoluta, de todo lo que juntas hemos revelado en este tiempo…
Hoy amanezco después de una noche con algunas pequeñas contracciones en paz, feliz, con ganas de conocerte ya, de ver tus manitas, tus ojos, de abrazarte y empezar ya una relación en la tierra contigo…
Amanezco agradecida por el bello proceso de estos días, porque he crecido como ser humano de tantas formas, porque han sido días de una gran conexión entre lo que es y lo que no es, o lo que ya no es.
Cuando nos dijeron que tu fecha probable de parto era el 18 de abril, el mismo día que tu hermano Iam, pensé -son Aries- y así como pasó con él, que se brincó el cumpleaños de Papá, el 17, pensé que esperarías un día para llegar, cuando amanecí el 19 de abril, sabía que no era tu día, algo en mi supo después de dos días de celebraciones aunque las fiestas grandes tanto de Papá como de Iam las había adelantado, sabía que necesitabas más distancia, pensé en el 20 de abril, en que tu querías llegar ese día, pero nooooo no eres Aries!!!! y como buena Tauro, decidiste, perseveraste y me llenaste de tu paciencia.
No pude dormir casi nada del 20 al 21 y leyendo me di cuenta que habían cambiado ya los signos del zodiaco, así es que me reí mucho, goce con esta ya primera sorpresa, después sabiendo que el 22 de abril es día de la Tierra y que desde hace varios siglos hay una lluvia de estrellas conocida como Líridas que es además impredecible, pues nunca se acierta a cuantas se podrán ver, y que su fecha de máxima observación es el 22 de abril y además si pensamos que el 22 en numerología se conoce como un número maestro claro que puse mi atención en este día, pues hoy 22 amanezco soltándolo.
Con la certeza en mi alma de que tu tienes tus propios planes, de que tu Elah puedes hacer esos planes realidad contando conmigo, no me voy a aferrar ni hoy ni nunca a nada que yo crea que debería de pasar en tu vida, pues desde antes de nacer ya me estás demostrando que tu sabes en tu alma y en tu corazón mejor que nadie qué es lo mejor para ti y esa es mi promesa en este día para mi amada hija, yo seré siempre un canal para tu auto-realización y sólo eso, para que alcances tu máximo potencial divino, para que sea tu propio brillo el que se comparta siempre a través tuyo.
Que cada día en tu vida sea día de la Tierra, que la amada Gaia sea celebrada por ti en cada acto, en cada paso y que cada noche de tu vida mi amada Elah un manto de estrellas, que una lluvia de estrellas mágica ilumine tus sueños; eso es lo que realmente deseo para ti, confío en ti con todo mi ser, en tu corriente de vida y me abandono desde este momento con gran paz y total entrega al Ángel de la vida, a tu llegada al mundo.
Ya eres tan amada, tan esperada seguramente tendrás una vida mágica y eso me hace inmensamente feliz, poder verte llegar al mundo, poder acompañar tu camino será mi regalo, mi honor y mi bendición mi amada niña de la luz, mi gran espejo, mi cómplice para seguir creciendo, transformándome y amando la gloria de estar vivos.
Te ama,
Tu Madre, Claudia.”
Twitter de la Autora: @ClaudiaLizaldi
Esta bellísima e inspiradora carta la escribe mi amada amiga en los días de espera antes del nacimiento de su hija, durante ese tiempo sin tiempo que es solo un periodo “probable” en el que un bebé decide nacer, y es que nos hemos acostumbrado a pensar que podemos decidir sobre casi todo y es la vida en su forma mas pura (como un bebé por nacer) la que nos recuerda, la que nos enseña, la que nos revela que todo tiene su propio tiempo y que es perfecto. En las mujeres en las que el nacimiento o el parto inicia por sí solo de manera espontánea, existe esa chispa mágica que se logra a través de la paciencia, en la que nuestro conocimiento profundo nos regresa la calma para solo estar, para practicar el arte de vivir el aquí y el ahora. La etapa prodrómica, esa fase en la que el cuerpo se prepara, se calienta, se va abriendo de a poco para dar paso a la vida que lo habita, es una etapa única para sentir, para intuir, para creer y para confiar. Confiar en nuestro cuerpo, en su transformación, en sus cambios sutiles nos da las señales precisas que necesitamos para sentirnos bien, conectar con nuestras sensaciones de manera profunda, con nuestras emociones de manera genuina nos puede dar la confianza que de pronto falta hacia el final del embarazo, sentir y confiar es una buena combinación para tener fuerza, para estirar sin miedo la liga del tiempo hasta el momento en que se encienda la necesidad de nacer de nuestros bebés.
Un abrazo inmenso a todas las madres que se encuentran en esa dulce espera, confíen y sientan y gocen, que de eso, no hay todos los días…
Karla Lara
by Redaccion via Mama Natural - Información consciente sobre embarazo, nutrición, salud, medicina alternativa, maternidad, educación, espiritualidad, sexualidad y belleza, con Claudia Lizaldi y un grupo de expertos.
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