Los refrescos y las bebidas azucaradas son alternativas dulzonas, y en muchas ocasiones deliciosas, del agua. Desgraciadamente, como bien indica la data científica y médica, el abuso de estas sustancias puede generar impactos negativos en el cuerpo (y, en consecuencia, el bienestar integral). En especial, los dientes.
De acuerdo con un estudio realizado en Witten/Herdecke University en Witten (Alemania), por el profesor de odontología de Stefan Zimmer, quien explicó que la alta demanda de refrescos y jugos (sí, jugos) ha generado un impacto en la dentadura, ya que cuentan con ácidos (fósforo, carbono y cítricos) que erosionan la superficie, el esmalte y la integridad general del diente.
En lugar de usar técnicas complejas para estudiar el impacto negativo de estas bebidas en los dientes, tales como la espectroscopía por absorción atómica, Zimmer usó un análisis gravimétrico simple: consiguió un puñado de dientes, los pesó, luego los sumergió en un tazón lleno de una bebida energética (Red Bull) y finalmente los volvió a pesar. Los investigadores colocaron un milímetro de esmalte y dentina, la capa media del diente. Tras el experimento, las muestras se colocaron en tazas que contenían los siguientes líquidos: agua del grifo, agua con cloro de una alberca, jugo de manzana, jugo de naranja, jugo de limón, refresco Coca-Cola, Coca-Cola de dieta, refresco Sprite, Red Bull y BonAqua Fruits. Tras siete días de sumergir las muestras en cada líquido, los investigadores removieron el esmalte y la dentina, lavaron las muestras con agua salada y las volvieron a pesar.
Los resultados fueron sorprendentes: el jugo de limón fue el líquido que más daño hizo a la dentadura, lo cual se debe a su alto nivel de acidez; el sprite y el juego de manzana continuaban en la lista.
Si al principio, las muestras llegaron a pesar alrededor de 36 miligramos en promedio, tras una semana de estar en contacto constante del juego de limón, éste último se “comió” gran parte del diente. De hecho, consumió cerca de 32 miligramos de esmalte y dentina de cada muestra. Mientras tanto, el agua del grifo o de la alberca, no tuvieron efecto alguno en los dientes.
by Redaccion via Mama Natural - Información consciente sobre embarazo, nutrición, salud, medicina alternativa, maternidad, educación, espiritualidad, sexualidad y belleza, con Claudia Lizaldi y un grupo de expertos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario